lunes, 7 de octubre de 2013

Historia Borges

Pablo había nacido con una gran pasión, la lectura. Le encantaba leer y se pasaba todo el día leyendo. Tal era su obsesión, que durante su estancia en el colegio, llegó a faltar una gran cantidad de días para así poder quedarse en casa y leer tranquilamente, esto provocó que sus padres tuvieran que cambiarle de colegio en varias ocasiones e incluso pagar para que le dejasen quedarse. Incluso cuando sí iba al colegio, mientras todos sus compañeros jugaban a la pelota en el recreo, él se apoyaba en un árbol y leía tranquilamente. Se fue convirtiendo en un solitario.
A los veinte años sus ganas de leer se incrementaban día a día, de tal manera, que decidió viajar por el mundo en busca de libros que le satisfaciesen. El hecho de que su padre fuese un empresario rico y le pagase los viajes ayudó enormemente a fomentar su afición. Viajó por todo el mundo en busca de libros e incluso llegó a pagar a delincuentes para que robasen los libros que él quería de los museos.
A los treinta años comenzó a notar que su visión empeoraba. Leer se le estaba complicando e incluso le llegaba a molestar los ojos, pero esto no hizo que lo dejase. Un día se encontraba buscando un paraje tranquilo en una sierra donde nadie le pudiera molestar y se encontró con una trampilla; aquella trampilla estaba cubierta de polvo y ramas, la curiosidad hizo que Pablo la abriese. Al entrar no podía ver nada y por miedo se fue a casa con intenciones de volver a la mañana siguiente. Regresó, esa vez preparado con una linterna. Bajó aquellas escaleras viejas de madera que hacían un inquietante ruido cada vez que pisaba.
Al llegar abajo vio un pasillo, aquel pequeño y estrecho pasillo llevaba a algún lugar, estaba seguro. Anduvo durante varios minutos hasta llegar a una puerta, la intentó abrir, pero estaba cerrada, así que tuvo que pegarle una patada para que se abriese. Al entrar miró hacia delante y no se lo podía creer, …. había encontrado una biblioteca subterránea, posiblemente construida durante la primera o segunda guerra mundial para poder a esconder los libros, …  y olvidada con el paso del tiempo.
No podía estar más feliz, acababa de encontrar un tesoro y no se lo podía decir a nadie ya que tenía miedo a perderlo.
Pasó los siguientes meses bajando todos los  días, pero su vista empeoraba más y más. Finalmente, Pablo se quedó ciego provocando que no pudiera leer todos aquellos libros que había encontrado. Transcurrieron los años y no se lo dijo a nadie, no quería que nadie se llevara sus libros y seguía teniendo la esperanza de que la medicina mejorase e hiciese que pudiera volver a ver.
Pablo murió sin poder leer todos aquellos libros y hasta el día de hoy nadie ha vuelto a encontrar aquella biblioteca subterránea, el “tesoro” de Pablo.

1 comentario:

  1. Muy buena historia y bien contada. Hay algunos errores de ortografía que debes corregir.
    Si no lo has leído te recomiendo un cómic que se llama "El archivista".

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