¿Qué es el
infinito? Es algo interminable , que no tiene fin , una idea , un pensamiento.
Vivía en Leith
Street en Edimburgo, en un pequeño adosado con mi mujer y mi hijo recién
nacido. Todo comenzó cuando me trasladaron por asuntos profesionales a esta
ciudad y tuvimos que , lo que se dice , empezar de cero. Habíamos dejado todos
nuestros recuerdos en Melbourne , una preciosa ciudad australiana, para optar
en esta nueva capital por una calidad de vida mejor.
Hará unos cuantos
meses que comencé mi nuevo trabajo. Me pasaba la mayor parte del tiempo volcado
en el. Pasaba el tiempo y me sentía cada vez más miserable . Miserable por no
dedicarle más tiempo a mis seres queridos.
La rutina me
consumía. Ese día me levante como todas las jornadas a las 7 de la mañana. Me
vestí decentemente. Me tomé un rápido café. Salí por la puerta. Todavía estaba
amaneciendo y se avecinaba un día gris y triste. Me acerqué a la estación ,
como de costumbre , para montarme en el tren que tenía como hora de salida las
8.Tomé rumbo al trabajo a la hora prevista. Entré en la oficina y, como todos
los días , Elisabeth estaba allí.
-
Buenos
días – me dijo.
-
Buenos
días Elisabeth – le contesté- estaré en mi despacho si necesita usted algo.
-
Claro,
señor , le he dejado en una lista todos las reuniones programadas para hoy.
-
Muchas
gracias , hasta luego.
Entré en el
despacho. Presentía que ese día sería largo y ajetreado. Y tenía razón.Salí
rondando la medianoche de allí. Extrañamente la calle estaba desierta. Me
dirigí a la estación de tren para retornar a casa. Me encontré las puertas
cerradas.Mi móvil estaba sin cobertura alguna. Caminando sin rumbo me encontré
una cabina telefónica. Marqué los dígitos para llamar a mi mujer. Comunicaba.
En el suelo de
aquel pequeño cuarto me encontré un periódico. Lo hojée detenidamente . De
pronto saltó a mis ojos la fecha de
publicación de este. Era el diario que se publicaría al día siguiente.Será el
cansancio , me dije, pero por más que lo miraba , aquella fecha seguía intacta.
Leí con atención las primeras páginas . Noticias desastrosas de todo tipo las
cubrían. No podía ser . Cuando pensaba que al fin , había acabado de leer
tantos monstruosos hechos , surgían más páginas de aquel periódico. Las malas
noticias , las catástrofes , no se terminaban , eran lo que se dice ,
infinitas.
Asustado , lo
cogí, y reservé una habitación en un hotel cercano. Ya en el cuarto , examiné
el periódico con detenimiento. No era consciente de lo que tenía delante ,
tenía ante mis ojos algo inacabable.En una de las hojas , vi un desastroso
accidente de avión en Edimburgo con rumbo a Melbourne. El miedo me inundaba, al
recibir en ese momento un mensaje de voz de mi esposa:
-Nos volvemos a
Melbourne , se ve que aquí no nos necesitas más , cogeremos el avión de las 9
de la noche.
Tenía un nudo en
la garganta. Era demasiado tarde , no podía hacer nada ya , todo había
sucedido. No sin lágrimas en los ojos dejé el hotel. Me prometí que haría todo lo posible para evitar catástrofes
futuras.
Al día siguiente
volví a casa. Tras días de reflexiones , intentaba por todos los medios cambiar
el futuro , pero cada vez que trataba de hacerlo , resurgían nuevas terribles
noticias. Se hizo con el control de mi vida y pronto de mi cabeza.
Tenía miedo,
nadie se creía lo que mis palabras decían. Todos mis conocidos comenzaron a
tomarme por loco y , en parte , estaba cayendo en la locura. Preocupados , me
internaron en un psiquiátrico. Allí pasé el resto de mis días. Comencé a
dibujar toda la información que ese periódico me revelaba.Pasé meses así , sin
que nadie me prestase la más mínima atención.
Al atardecer de
un día de otoño , vi en aquellas hojas , un artículo. Era pequeño , pero
resaltaba enormemente. En este artículo se contaba mi historia y como dejé este
mundo. Mi fin había llegado , el de aquel periódico nunca lo haría.
Muy buena idea la del final. buena trama y bien redactado, se vislumbra a borges pero con una dea original.
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