De la nada apareciste tú, como una sombra oscura en el silencio amargo.
Parecíamos totalmente dos extraños, dos personas que se acaban de conocer.
Sentí Como un penetrante dolor que te llega hasta el estomago, y no te deja respirar, tu comentario agarrador hizo que cambiara de idea, sería lo último, un beso aterrador.
Lo único que quería era volver a tener esa mirada de felicidad, volver a tener ese color verde esperanza en mi rostro como uno de esos rayos iluminadores, La única solución era dejar el pasado atrás y empezar a vivir mi presente, ese presente jugoso, que tanto anhele.
Porque aunque la vida no sea un camino de rosas, uno decide su día a día
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