lunes, 26 de marzo de 2012

La mujer que corre y no avanza

¡Corre! ¡Corre! ¡Sigue Corriendo!

No pares te digo, adelante. ¡Corre!

La mujer lo intentaba, lo intentaba, lo seguía intentando.

¡Corre! ¡Corre! ¡Corre de una vez!

El peso imparable de las furiosas máquinas trabajadas se precipitaba

hacia un suelo mojado por el sudor de muchos.

Todo se tambaleaba.

Bíceps creciendo a gran velocidad,

abominables abdominales surgían de las tripas

de aquellos que tumbados por el suelo andaban,

corazones saltones que pretendían no escapar del sobrejercitado cuerpo,

manos agrietadas por el metal de las mancuerdas.

Esfuerzo y fuerza, sobre esfuerzo y sobre fuerza.

Pulsa el frío start para empezar el odioso work out

¡Vamos, corre!

No se detiene el fuerte hombre espartano de su lado

avanza sin problemas, avanza en la distancia, avanza en la infinita cinta.

¡Supérale te digo! ¡Corre! ¡Avanza!

El rozar de sus pies descalzos sobre la áspera cinta

sangrar como un río le hicieron los pies

No avanza la mujer, no

Impotencia amarga siente al correr y no moverse

Sin efusivas y potentes piernas se ve en el espejo de enfrente

Las miradas la engullen

Se avergüenza de vestir en pijama

¡He dicho que corras!

¡No puedo! Contesta tristemente la joven

Paralizada está.

Aprecia la inminente amenaza del enfadado.

Todos corren y avanzan ahora

menos ella, ella corre y no avanza

La soledad detrás suyo aguarda.

Máquinas y pesas aguardan contentas ser utilizadas de nuevo

Alejar ve a todos los miembros del G. L. C.[1]

Perderá la carrera, ni la empezará

Atrás finalmente ha quedado con la Soledad

Ya solo está ella

Incluso la Soledad ha marchado delante

Ya solo está ella

Ya solo está la mujer que corre y no avanza.



[1] Gurnell Leisure Center

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