
La obra más importante de Boccaccio es el Decamerón, que empezó en 1348 y terminó en 1353. Esta colección de cien relatos ingeniosos, alegres, se desarrolla en un marco concreto: un grupo de amigos educados, afortunados y discretos, siete mujeres y tres hombres, para escapar a un brote de peste se refugian en una villa de las afueras de Florencia. Los jóvenes salían en las tardes, bajo las sombras de los árboles del campo y en la paz del sonido de los arroyos narraban sus historias siempre con un tema didáctico o moral, como era característico de la literatura de la Edad Media, para atraer a la clase plebeya a ilustrarse, a la vez que se entretenía. Los cuentos duran un periodo de diez días (de ahí el título) con una serie de relatos contados por cada uno de ellos por turno. El relato de cada día termina con una canzone, una canción para bailar entonada por uno de los narradores. Al terminar el cuento número cien, los amigos vuelven a sus casas de la ciudad.
"Después de ésta, se cantaron muchas otras; y estando ya la noche casi mediada, cuando plugo al rey, todos se fueron a descansar. Y al aparecer el nuevo día, levantándose, habiendo ya el senescal mandado todas las cosas por delante, tras de la guía del discreto rey hacia Florencia tornaron; y los tres jóvenes, dejando a las siete señoras en Santa María la Nueva, de donde habían salido con ellas, despidiéndose de ellas, a sus otros solaces atendieron; y ellas, cuando les pareció, se volvieron a sus casas." (Decamerón, lineas finales del libro (Biblioteca Digital Ciudad Seva))
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